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Mi primera cana, ¿y ahora qué hago?

noviembre 3, 2015


Pues sí: hace poco llegó ese momento en que me miré en el espejo y descubrí en medio del fleco (no podía ser en un lugar más discreto, no) 1 pelín plateado que destacaba sobre todos los demás. Mi primer cabello blanco, con 31 años. ¿Y ahora qué hago?

No os engañaré: la primera reacción fue pensar «WTF? ¿Y esto?» y maldecir en arameo el paso de los años. Después ya me pasó y pensé que es un proceso totalmente natural, y que hay mucha gente que las luce con orgullo. ¿Qué hacemos ante los primeros cabellos blancos? Dejemos que cunda el pánico o actuamos con naturalidad?

¿Por qué nos salen canas?

Canas

En nuestro cuero cabelludo están ubicados los folículos pilosos, donde se encuentran las raíces de nuestro cabello. En el folículo piloso se encuentran células pigmentarias que producen melanina , la sustancia que da color a nuestro cabello. Como todas las células de nuestro cuerpo, como las células pigmentarias van dejando de funcionar con el paso del tiempo, por lo que aparecen los pelos blancos o plateados, carentes de pigmento.

La aparición de canas es multifactorial , es decir, que tiene que ver con diferentes factores, algunos de los cuales podemos controlar y otros no. El factor más importante aquí es el genético: lo llevamos escrito en nuestro ADN. Echa un vistazo al álbum familiar de fotografías: ¿tus padres peinaban canas cuando tenían tu edad? ¿Lucen una bonita cabellera blanca ahora? Entonces es muy posible que te pase lo mismo.

Otra de las causas más frecuentes de la aparición de canas esporádicas es un aumento de los niveles de estrés, una alimentación deficiente e incluso algunas enfermedades como el hipotiroidismo o la anemia perniciosa. En el caso del estrés y la alimentación sí tenemos voz y voto para mejorarlo: intenta relajarte y lleva una alimentación equilibrada y que sea rica en antioxidantes, vitamina B1 y B2.

El arma número uno para luchar contra las canas: el tinte

Canas

La verdad es que la primera idea que vino a mi mente cuando vi el cabello blanco (he visto tres o cuatro desde entonces, y eso fue hace tres meses más o menos) fue la de teñirme . Una idea que no me gustaba nada porque hace ya mucho tiempo que llevo mi cabello de su color natural, castaño oscuro, sin ningún tipo de tinte, reflejos ni mechas. Durante muchos años he llevado hecho el alisado japonés, un tratamiento que no admite decoloraciones y para el que no recomiendan el tinte, de modo que mi color es lo que hay.

Pensé en un tinte permanente o en un baño de color , del mismo tono que mi pelo: total, sólo debería repasar las raíces cada dos o tres meses y listo. Pero después de haberme hecho de todo (y subrayo «de todo») en el pelo, cualquier químico que pueda dañarlo me tira mucho atrás. Además, no me apasiona la idea de ser «esclava del tinte», expresión que mi madre me ha dicho toda la vida, y tener que hacerme las raíces cada dos por tres, para tres canas que tengo .

Después pensé en un tinte vegetal , mucho menos agresivo y que permite cubrir las canas de forma igualmente efectiva. Pero se mantiene mi problema que no quiero teñirme cada dos por tres.

También me dio un arrebato en que pensé en teñirme en plano Daenerys Targaryen que, por suerte, enseguida rechacé. Demasiado radical.

La actitud ante los primeros cabellos blancos

Canas

Cubrir o no cubrir nuestras canas y cuándo hacerlo debe ser una decisión que tomemos cada una de nosotros, sin tener en cuenta lo que te dice la sociedad o los anuncios de televisión . Si ves aparecer tus primeros cabellos blancos, ten en cuenta lo que estas significan: más allá del paso de los años, inevitable para todos, puedes ver también como un signo de madurez, que ya tienes cierta experiencia en la espalda.

Dejarse las canas vistas, además de una cuestión de estética (bastante de moda últimamente) es una cuestión de actitud : de reivindicar que la belleza no sólo puede darse en la juventud, y que las canas y las arrugas, cuando lleguen, también son bellas. Llevar las canas con orgullo requiere una fuerte personalidad, y pueden ser muy atractivas en mujeres maduras.

La opción de cubrirlas con tinte también es muy válida: de esta manera podemos optar por un tinte permanente, vegetal o un baño de color, manteniendo nuestro tono natural o cambiándose si eso nos gusta. El momento de cubrir las canas puede ser el ideal para pensar en un cambio de look que nos haga sentirnos mejor por fuera y también por dentro.

Yo, de momento, las dejaré como están : son pocas y apenas se ven, así que no es algo que me preocupe en exceso. En un futuro no me gustaría teñirme, pero nunca puedes decir «de esta agua no beberé». La imagen que acompaña este párrafo es una foto de Cecilia, una organizadora de viajes a Venecia que optó por dejar sus cabellos blancos naturales, y mirad qué tono tan bonito luce.

¿Qué decís? Tapamos las canas o las mantenemos al natural?

Imágenes | Marta Chic, Sotzie Q, iStock
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